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César Luna Victoria, jefe de la Sunat: [En 2027] tendríamos una iniciativa para actualizar el Código Tributario

Foto Cortesia Semana Economica

En su primera entrevista como superintendente nacional de Aduanas y Administración Tributaria, Luna Victoria advierte que una negativa del Congreso a otorgar facultades legislativas en esa materia no le impedirá proponer cambios a la normativa ni posibles “reformas tributarias o del IGV”. También anuncia una próxima detracción del IR al comercio del oro y la búsqueda de una autonomía presupuestal.

El sector privado espera un cambio de enfoque en la Sunat. Aunque el cumplimiento colaborativo es una herramienta que se ha venido trabajando internamente, esta no termina de despegar. ¿En qué etapa se encuentra y qué tan viable es implementarla?

He encontrado funcionarios con mucho interés en continuar con este tema. Debe haber un cambio de paradigma en el sector público y privado. Tenemos como antecedente los acuerdos anticipados de precios de transferencia (APA), que existen desde hace cinco o seis años, pero no se ha celebrado ninguno. Aunque se han presentado algunas solicitudes, las empresas todavía dudan en entregar toda la información. Si no nos pusimos de acuerdo, algo falló. La meta es ejecutar un programa piloto de cumplimiento colaborativo en 2027.

Ese programa piloto estaba proyectado para lanzarse en mayo de este año (SE1994). ¿Qué le garantiza al sector privado que está vez sí se concretará?

Es una meta de dos. Haré el esfuerzo y el sector privado también debe hacerlo. Nos tenemos que ‘casar’.

¿Cuál espera que sea el rol del contribuyente?

El litigio nos cuesta a los dos. En las reuniones con los gremios estamos tratando de hallar mecanismos para que la administración brinde seguridad jurídica y certeza, preanunciando determinadas conductas o interpretaciones. Estamos hablando de estándares probatorios. Venimos trabajando en esto mediante guías de superintendencia. Ojalá que antes de fin de año podamos sacar las tres primeras.

En lugar de ampliar la base tributaria, su gestión busca reducir el incumplimiento en el pago de tributos. ¿Cómo lograrlo?

Los niveles de incumplimiento son de alrededor de nueve puntos del PBI, principalmente en el Impuesto General a las Ventas (IGV) y el Impuesto a la Renta (IR). Queremos cerrar esa brecha con auditorías, fiscalizaciones y cumplimiento voluntario. Nuestro plan para 2027 contempla 21 actividades. Arrancamos con comunicación: llamamos al contribuyente, enviamos cartas inductivas, hacemos comunicaciones y publicidad sobre el tema. Luego viene el componente de facilidades. Si eso no funciona, se audita. Hoy, se premia al auditor por el monto que acota. Vamos a incorporar variables para premiarlo por la deuda que el contribuyente reconoce y paga.

La litigiosidad sigue siendo el gran cuello de botella. ¿Cómo planea atacarla desde la Sunat?

Hay que evitar el litigio, cambiando la forma de fiscalizar. Por más capacitado que esté un auditor, debe entender qué ha hecho la empresa. Ahí entran las guías sobre estándares de prueba. Si tengo definido el estándar que necesito y el contribuyente lo cumple, el proceso de fiscalización se reduce enormemente. Debería funcionar así con los buenos contribuyentes. A quien no cumpla, lo tendremos que fiscalizar de todas maneras.

¿El hecho de que el Congreso probablemente no le otorgue al gobierno facultades legislativas en materia tributaria afecta su estrategia de recaudación?

La soberanía tributaria es del Congreso. Estamos preparando una propuesta que coincida con el trabajo de la comisión presidencial encargada de la elusión fiscal. Terminaría entre junio y julio de 2027. Y tendríamos una iniciativa para actualizar el Código Tributario y evaluar si corresponde plantear alguna reforma tributaria o del IGV. Eso no depende de la delegación de facultades.

Frente al auge del precio del oro y la minería ilegal, ¿qué mecanismo aplicará la Sunat para cerrar los puntos ciegos en la recaudación?

En minería, el punto final de la cadena es formal. La ley nos permite pedirle a este operador que, en la transacción con el informal, haga una detracción de una parte del IGV y del IR que dejó de pagar el informal. Hasta ahora solo hemos aplicado detracciones pensando en el IGV. Entonces, usaremos una detracción por IR, que aún debe ser coordinada con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Es un instrumento que puede afectar la cadena de precios. Alguien asumirá ese costo. Lo haremos antes del 31 de diciembre para que arranque el primero de enero y lo comunicaremos con la anticipación debida. Probablemente tendremos reuniones con los gremios y no les va a gustar. A mí tampoco, pero es el trago amargo que debemos pasar como país: la economía criminal nos está rebasando.

En 2024, una evaluación realizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el esquema salarial de la Sunat está por debajo del de otras entidades públicas altamente técnicas y especializadas. ¿Cómo abordará este problema?

La administración tributaria alimenta al país. La institución debe tener remuneraciones del más alto nivel y estamos por debajo. Le hemos planteado el tema al ministro de Economía y Finanzas [Elmer Cuba] y él, con muchas ganas, me dijo: “recauda más y te subo el sueldo”. Estamos en carrera para lograr un aumento de remuneraciones y que nos emparejen con entidades que tienen menos responsabilidad que nosotros, aunque puedan tener profesionales muy competentes.

¿Cree que la Sunat debe ser una entidad con mayor autonomía, como plantea ese mismo informe del FMI?

Ojalá la autonomía sea una realidad al final de mi gestión, pero no es algo que se construye con una norma, sino con trabajo. La vamos a ganar cumpliendo metas.

Ese estudio también advierte que la administración perdió recursos para financiar mejoras tecnológicas. ¿Cómo lo resolverán?

Los sistemas cambian y permanentemente deben incorporarse nuevos. Esa agregación no ha sido eficiente. Hoy, la plataforma no es suficientemente competitiva. Debemos hacer una inversión muy grande. El capex de inversión digital será enorme, pero también debemos hacer uno de personal. Estamos identificando puestos en áreas administrativas que requieren capacidades de análisis digital. Necesitamos perfiles más digitales y gente joven que ingrese y pueda desarrollar una carrera. Estamos hablando de unos US$150 millones.

¿Esa inversión se ejecutaría en varios años?

Depende. Parte de la autonomía consiste en recuperar un esquema en el que el presupuesto de la Sunat sea un porcentaje de la recaudación. Legalmente no lo hemos perdido, pero en la práctica no tenemos libre disposición de esos recursos. Lo que estamos haciendo con el MEF es decirle: “este es mi presupuesto y al lado te pongo los puntos del PBI de recaudación. No puedes reducirlo y, al mismo tiempo, pedirme esa meta”. Pero, pese a las restricciones, estamos previendo que podemos hacer la inversión. El problema es que no tenemos autonomía presupuestal.

Semana Economica

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