Grupo Tramarsa proyecta su expansión fuera de Perú: evalúa posibles adquisiciones en puertos de México, Colombia y Chile
El holding logístico del Grupo Romero, es dueño de Tisur, operador del terminal de Matarani –desde donde se exporta el 4% del cobre mundial– acaba de obtener la renovación de la concesión por 30 años. En entrevista con Forbes Perú, su CEO corporativo, Gabriel Monge, detalla las inversiones que realizarán en los terminales en los que operan, el desempeño previsto para este año y su plan de expansión en América Latina vía adquisiciones. “Buscamos puertos similares [a los que operan en Perú], muy apalancados en concentrados de mineral”, asegura.
El 6 de noviembre pasado, el 30 años la concesión del Terminal Portuario de Matarani a la empresa operadora Terminal Internacional del Sur (Tisur), del Grupo Tramarsa. “Ha sido un trabajo de negociación con el Estado de dos años. Hemos sido la primera concesión del sistema portuario nacional que renueva una concesión portuaria”, cuenta Gabriel Monge, CEO corporativo del grupo, quien ha estado vinculado a la operadora logística Tramarsa desde que terminó la universidad, hace 25 años.
En ese cuarto de siglo, Monge ha ocupado diferentes posiciones en la firma del Grupo Romero, desde la gerencia de administración y finanzas hasta su gerencia general. Ese era el cargo que ocupaba cuando en 2023 recibió la propuesta de liderar el Grupo Tramarsa. Era un año “complicado” para la carga de minerales en medio de la conflictividad social concentrada en el sur del país, donde operan sus clientes. “Antes de 2024, hubo muchas disrupciones de la logística a través del corredor minero que en los últimos dos años se han reducido de forma considerable”, explica el ejecutivo.
El escenario ha cambiado desde entonces. Según anticipa Monge, este año el grupo proyecta alcanzar un throughput (carga procesada) de 18,2 millones de toneladas, 2% más que en 2024 y 5% más que en 2023. En ventas, prevé cerrar con alrededor de US$ 252 millones, 8% más que el año pasado, informa.
¿Qué explicará el crecimiento? “Hemos tenido un buen desempeño de las cargas de concentrado de mineral de hierro, carbón antracita (usado en la industria siderúrgica), así como en la importación de granos”, anota Monge y repara que, del total de carga que manejan, alrededor de la mitad (9 millones de toneladas) corresponde a concentrado de mineral, principalmente cobre.
El puerto de Matarani moviliza más de 8 millones de toneladas de esas 9, indica el CEO corporativo. Justamente, tras la firma de la adenda para la ampliación de la concesión, el grupo se ha comprometido a inyectar de inmediato unos US$ 700 millones y, según indica, planean además invertir US$ 34 millones en obras para la ampliación del puerto. “Estamos trabajando en los estudios de impacto ambiental de modo tal que podamos tenerlos listos en el transcurso del 2026 y en 2027 empezar con las inversiones que requiere el puerto”, explica.
El ejecutivo asegura que buscan aumentar su capacidad en un 25% y que, entre las obras planeadas, se encuentran un muelle, un rompeolas, un área de respaldo y un almacén de minerales. También consideran modernizar el sistema de embarque y descarga portuario.
Visión nacional
Cabe indicar que, además de Matarani, Tramarsa opera los terminales de Salaverry, en La Libertad, cuya concesión estatal obtuvo en 2018; y Transportadora Callao, del cual posee el 25% de participación (el resto es propiedad de Glencore, Chinalco, El Brocal y Trafigura). Este último moviliza cobre, plata y zinc a través de una faja de 3,5 kilómetros, provenientes de la zona centro del país, hasta un muelle del puerto del Callao, explica Monge.
Sobre Salaverry, operado por Salaverry Terminal Internacional (STI) — otra empresa del grupo—, el CEO corporativo informa que hace dos años terminó de desembolsar las inversiones obligatorias en el contrato de concesión. En el terminal —que posee una capacidad de carga de 4 millones de toneladas—, Grupo Tramarsa había invertido US$ 137 millones de dólares hasta 2022, según información pública. Además, acaban de invertir US$ 14 millones en el acondicionamiento de un área logística de granos sólidos y para el próximo año contemplan un CAPEX de mantenimiento de unos US$ 6 millones, agrega. En tanto, en Transportadora Callao se prevé una inversión de US$ 152 millones como parte de una propuesta de ampliación por 30 años del contrato de concesión actual (que caduca en 2031). La iniciativa fue presentada al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), informa Monge, quien es también director en la empresa. La iniciativa incluye la modernización de la faja de embarque y el incremento de las prestaciones del muelle, detalla el ingeniero.
¿Qué fundamentos existen detrás de la millonaria apuesta del grupo? Monge explica que, gracias a la relación cercana con sus clientes (embarcan los minerales de Las Bambas, Cerro Verde y Antapaccay, entre otras), conocen “muy bien cuáles son sus proyecciones de crecimiento”. “A eso se suma un conocimiento también muy cercano de la zona de influencia de cada uno de nuestros puertos, lo que nos permite proyectar la demanda”, sostiene el CEO corporativo. Dicha estimación da pie a un dimensionamiento de los requerimientos de infraestructura, agrega.
En ese contexto, le consultamos cuánto estima que crecerán sus requerimientos de carga en el país. Monge responde que hacia 2030 Grupo Tramarsa estaría manejando unas 22 millones de toneladas, casi 21% más que el volumen previsto para este año. “Creemos que el gran salto de tamaño va a venir de un crecimiento inorgánico más que de un crecimiento orgánico. Hay proyectos muy interesantes en el Perú, dos de ellos [están ubicados] en nuestra zona de influencia, como Tía María y Zafranal, que nos van a ayudar”, sostiene. El ejecutivo revela que están conversando con las empresas desarrolladoras de los proyectos, Southern Perú y Compañía Minera Zafranal, respectivamente.
En el norte del país, el grupo no descarta oportunidades de crecimiento junto al sector minero, aunque, según Monge, aún “no hay tanta claridad” sobre los proyectos que se ejecutarán. Pese a ello, asegura que si en 2026 el próximo gobierno peruano promueve la inversión, “da señales de estabilidad” y dura cinco años, el siguiente polo de desarrollo del Perú “serán las minas del norte”. “Entonces, definitivamente estaremos ahí, escuchando mucho las necesidades de esos clientes”, dice. En esa línea, comenta que podrían gestionar carga proveniente de regiones como Cajamarca desde el terminal de Salaverry o Bayóvar (Piura), donde poseen asimismo una instalación portuaria.
Fuera del Perú
Otro motor de crecimiento del negocio del Grupo Tramarsa provendría de su eventual internacionalización en nuevos mercados. “Actualmente tenemos una operación en Bolivia”, dice sobre el operador logístico de comercio exterior Alpasur, su única filial fuera del Perú. “Pero, sí, definitivamente en nuestra estrategia de crecimiento está aprovechar este dinamismo y potencial tan grande que existe a nivel no solo nacional sino regional […]. Hemos evaluado oportunidades en México, Colombia y Chile”, afirma. Precisa que se trata de una “estrategia de crecimiento inorgánico”, vía adquisiciones.
Aunque no han definido dónde desembarcarán aún, Monge indica que entre las variables que resolverán la apuesta está la similitud del propósito de los terminales. “En principio buscamos puertos similares [a los que operan en Perú], muy apalancados en concentrados de mineral, que es de donde viene nuestroknow-how y expertise”, amplía. Adelanta que tampoco tienen un plazo establecido para definir la compra, considerando que actualmente están concentrados en el despliegue de inversiones comprometidas en Matarani vía Tisur. “Si se puede dar en el 2026, creo que sería excelente”, asegura.
Hechos relevantes
Monge estima que los primeros contenedores del proyecto de irrigación Majes Siguas II podrían ser despachados después del 2030. “Podrían generar un volumen aproximado de 15.000 contenedores refrigerados en la región sur”, calcula. Esto último podría “motivar” a Tramarsa para que el puerto de Matarani sea “mucho más activo” en este tipo de embarques.
En la selva, el grupo opera la compañía LPO, que gestiona desde hace 15 años el terminal fluvial multipropósito de Pucallpa. Según el CEO corporativo, el negocio es retador allí, debido a la existencia de una logística fluvial muy informal. “Hay que apostar por una formalización paulatina del transporte de carga en la selva que permita mejorar los estándares medioambientales y seguridad que se requieren para operar con responsabilidad”, opina. Petroperú es uno de sus principales clientes en este terminal, anota. Cabe indicar que en la selva Tramarsa también opera el puerto de embarque y descarga de Petrotal.
El grupo también es dueño y opera dos terminales de carga líquida, uno en Paita (Piura) y otro en Ilo (Moquegua), donde se embarca aceite vegetal y alcoholes de Bolivia (carga que comercializa a través de Alpasur, filial ubicada en el país vecino). Explica que en los últimos dos —debido a la conflictividad y el deterioro económico de Bolivia– no lograron los volúmenes históricos (45.000 toneladas de aceite). Este año, prevén cerrar con 12.000 toneladas menos. El ejecutivo repara que el nuevo gobierno del político de centro-derecha Rodrigo Paz está dando señales positivas respecto a la liberación del comercio interno de combustible, lo que permitiría reducir las restricciones con las que venía operando la industria boliviana.
Desde que en junio pasado comenzó a operar comercialmente el puerto de Chancay, Tramarsa ofrece un servicio de traslado de carga contenerizada desde Matarani –en Arequipa– hasta el puerto de Cosco Shipping. A la fecha, gestiona por mes en promedio unos 200 contenedores hasta Chancay, que antes solían movilizarse vía terrestre. Desde la costa peruana parten a China. “Creo que Chancay ha venido a fortalecer el sistema portuario nacional y a generar un mayor impulso a la descentralización logística, generando vínculos con los puertos regionales para la captación de carga”, comenta el CEO corporativo.
Cifras del negocio
7% del cobre mundial se exporta a través de los terminales operados por las subsidiarias de Grupo Tramarsa, resalta Monge Aguirre. Del puerto de Matarani, operado por Tisur, se despacha el 4% del metal rojo producido a nivel global.
De los 18,2 millones de toneladas movilizadas durante el 2025, la compañía prevé que 8,2 millones se movilicen vía el terminal de Matarani (Tisur); 4 millones vía Salaverry; 3 millones a través de Transportadora Callao y 3 millones a través de puertos gestionados por Tramarsa en el litoral y la selva.
En la provincia de Islay, donde se ubica el puerto de Matarani, Grupo Tramarsa invierte al año más de US$ 12 millones en actividades de responsabilidad social, según Monge. También ha invertido US$ 25 millones mediante el mecanismo de obras por impuestos en centros de salud e infraestructura educativa primera y universitaria, agrega.
Para 2026, el grupo tiene previsto un CAPEX en mantenimiento y renovación de equipos y sistemas de tecnología por aproximadamente US$ 20 millones.
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