déficit fiscal e inversión en infraestructura
El Observador El invitado de hoy es director de Enfoca y Aeropuertos del Perú (AdP). Alberto Pasco-Font Economista
Subcontratar a especialistas del sector privado que ayuden a evaluar las iniciativas privadas generarían un mayor retorno económico.
Cuando los ingresos caen, el reto es entender si la caída es temporal o permanente. Los gobiernos tienden a pensar que es temporal y se endeudan para mantener el nivel de gasto. Si la reducción de ingresos es permanente, no tiene sentido endeudarse o usar ahorros para mantener un nivel de consumo que tarde o temprano va a tener que reducirse. En este contexto, hay que ser extremadamente cuidadosos en qué gastar para asegurar el mayor retorno.
La caída de los ingresos fiscales ha inducido un déficit fiscal que va a tener muy poco efecto en reactivar la economía. Se espera un déficit fiscal del orden de 3% del PBI para el 2016 y el 2017, lo que puede incrementar el nivel de deuda pública externa hasta un 27% del PBI. Si bien es un porcentaje reducido si se compara con otros países, es una señal de atención. En este contexto, es necesario ser muy cuidadosos en qué se invierte para asegurar, también, el mayor retorno posible. Se debe tener cuidado de no incrementar más el gasto corriente sino, por el contrario, usar los recursos para inversión.
Dentro de las potenciales inversiones deben privilegiarse aquellas que tengan un mayor impacto productivo. El Gobierno ha sido rebasado por solicitudes de iniciativas privadas para realizar asociaciones pú- blico privadas en infraestructura.
En el actual contexto fiscal, hay que ser cuidadosos en la evaluación, pero no por ello deben descartarse todas de plano. El problema es que en el sector público peruano no existe, necesariamente, el conocimiento para evaluar rápida y eficientemente solicitudes de nuevas obras de infraestructura como nuevos puertos, ferrocarriles o túneles. En ese contexto, sería aconsejable que se subcontrate a especialistas del sector privado que ayuden a evaluar las iniciativas privadas presentadas, para seleccionar las más adecuadas para el país y que generan el mayor retorno económico. Decirle no a todo, no es sinónimo de ser exigente.
