Adiós al efectivo y apps bancarias: el plan del BCR que revolucionará tu forma de pagar
El Banco Central lidera una transformación que busca dejar atrás el efectivo y abrir paso al Open Payment, un modelo que permitirá pagar desde cualquier app, sin tarjetas ni bancos como intermediarios.
El Perú está dando un giro decisivo hacia la digitalización de sus transacciones cotidianas, con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) liderando una estrategia que busca consolidar un ecosistema de pagos inmediatos, interoperables y competitivos. Esta transformación tiene como objetivo reemplazar progresivamente el uso del efectivo —que aún domina más del 80% de las transacciones— por mecanismos digitales accesibles e inclusivos para todos los ciudadanos.
En su rol como ente rector del sistema de pagos, el BCRP no solo establece regulaciones, sino que actúa también como operador, promotor e impulsor de la innovación. Su meta es clara: para 2027, el país debe contar con un sistema de pagos moderno, con participación amplia de actores financieros y tecnológicos, en beneficio de usuarios finales y de la economía en general.
Perú enfrenta desafíos históricos en esta materia: baja inclusión financiera (52% de la población), alta informalidad y desconfianza hacia el sistema bancario. “Lo que está haciendo el BCR cambiará la forma en la que pagas para siempre, y adelanto que los bancos ya no serán los protagonistas”, advierte el economista Edwin Fernández, desde su cuenta especializada en finanzas. “El BCR está apuntando hacia algo que se llama Open Payment, y ya ha completado tres de sus cuatro fases clave”, añade.Productos peruanos
Interoperabilidad progresiva y resultados concretos
La Fase 1, ejecutada entre octubre de 2022 y marzo de 2023, permitió la interoperabilidad entre las billeteras digitales Yape y Plin. Desde su despliegue gradual entre abril y mayo de 2023, estas herramientas acumulan más de 2,5 millones de transacciones diarias, es decir, más de 70 millones mensuales al cierre de marzo de 2024. Este hito fue posible por la colaboración entre actores privados, un enfoque regulador ágil y la gratuidad de las transferencias P2P.
En la Fase 2, iniciada en septiembre de 2023, se integraron las transferencias inmediatas desde apps de banca móvil y los pagos con códigos QR. Esto permitió que casi todos los QR del ecosistema puedan ser escaneados desde diversas billeteras digitales. La etapa se encuentra en proceso de estabilización y ya supera las 100 mil transacciones diarias, con un promedio mensual de 3 millones.
La Fase 3 empezó en diciembre de 2023 y busca interconectar las cuentas de dinero electrónico, ofrecidas por entidades como G-Money y TPP, con las cuentas de depósito tradicionales. Para ello, el BCRP modificó el marco regulatorio que permite acceder directamente a la Cámara de Compensación Electrónica (CCE) y al Sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR). El acuerdo APDE Bim, con más de 1 millón de usuarios, ya se conectó con Yape y Plin en octubre de 2023 y con la CCE en marzo de 2024.
LEA TAMBIÉN: Perú alista firma de TLC con India, Uruguay y El Salvador para antes de julio de 2026
La disrupción del Open Payment
La Fase 4, prevista para este año, es la más ambiciosa: apunta a implementar el modelo de Open Payment mediante la iniciación de pagos. Esta fase permitirá que cualquier persona autorice pagos directamente desde su cuenta bancaria, utilizando plataformas de terceros, sin necesidad de una tarjeta o aplicación del banco. Así se abre paso a nuevos servicios y a una competencia más dinámica.
“El cliente podrá hacer pagos desde una app que no sea de su banco, sin tarjeta de crédito ni banca móvil. Eso abrirá espacio para nuevos servicios, como tener todos tus saldos consolidados en una sola app o comparar qué entidad te da mejores condiciones”, explica Fernández al analizar la fase más disruptiva de este proceso.
El BCRP trabaja en esta etapa junto con la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) y el Banco Mundial, construyendo una hoja de ruta que contempla aspectos legales y técnicos. La visión es integrar APIs abiertas y avanzar hacia un modelo más amplio que abarque Open Finance, donde distintos actores puedan ofrecer servicios sobre datos compartidos con autorización del usuario.
Mayor inclusión financiera y nuevas oportunidades
Desde marzo de 2023, el crecimiento del uso de pagos digitales ha sido sostenido. El ticket promedio de las operaciones con billeteras electrónicas ha caído por debajo de los S/50, lo que indica una adopción masiva para compras diarias. Este cambio contribuye directamente a la reducción del uso del efectivo y al avance hacia una economía más formal.
Nuevos actores también se suman al ecosistema: desde el Banco de la Nación y Banco Ripley, hasta microfinancieras como Caja Cusco, con su billetera Wayki, y fintechs que amplían el acceso a pagos. Esta apertura fomenta la competencia, impulsa mejoras tecnológicas, y permite ofrecer servicios más adaptados al comportamiento de cada usuario.
“El problema es que los bancos tienen acceso exclusivo a tu data transaccional, lo que les brinda una ventaja comparativa. El Open Finance promueve que tú puedas compartir esa data con otras entidades financieras para mejorar la competencia”, concluye Fernández, resumiendo el fondo del cambio que se avecina.
@PeruRetail
