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Donald Trump promete “era dorada” para EE.UU. con aranceles, control territorial y medidas contra la inmigración ilegal

Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos con un fuerte mensaje de soberanía y protección económica.

Donald Trump asumió este lunes la presidencia de los Estados Unidos en una ceremonia celebrada en el Capitolio, donde se destacó por su tono desafiante y sus promesas audaces. En presencia de su esposa, Melania Trump, quien sostuvo las biblias utilizadas en su primer juramento en el 2017, el republicano juró como el 47° presidente del país. A sus 78 años, se convierte en el jefe de Estados más longevo en la historia de Estados Unidos, un nuevo comienzo para una nación que, según sus palabras, está a punto de experimentar un “renacimiento”.

“Yo, Donald John Trump, juro solemnemente que desempeñaré fielmente el cargo de presidente de Estados Unidos. A partir de este momento, el declive de Estados Unidos se acabó […] La era dorada de Estados Unidos empieza ahora”, declaró Trump mientras la salva de cañones resonaba en los alrededores del Capitolio, marcando oficialmente el inicio de su mandato. En su discurso inaugural, Trump no dejó dudas sobre sus prioridades para su nuevo mandato, que se centrará en la soberanía, la prosperidad económica y la seguridad nacional. “En cada uno de mis días al frente de gobierno, pondré a Estados Unidos primero”, dijo, subrayando su compromiso con los intereses de la nación por encima de cualquier otra consideración internacional.

Uno de los anuncios más llamativos fue su promesa de recuperar el Canal de Panamá, un proyecto que Trump había sugerido anteriormente durante su campaña electoral. “China está operando el Canal de Panamá. Pero no se lo dimos a China. Se lo dimos a Panamá, y lo vamos a retomar”, afirmó Trump, reiterando que se trataba de una violación del tratado original y un desafío a la soberanía estadounidense. No ofreció más detalles sobre cómo planeaba llevar a cabo esta medida.

Además de la cuestión territorial, Trump se comprometió a imponer aranceles e impuestos a los países extranjeros para beneficiar a los trabajadores estadounidenses. “Estamos estableciendo el servicio de ingresos externos para recaudar todos los aranceles, derechos e ingresos. Serán ingentes cantidades de dinero que entrarán en nuestra tesorería, procedentes de fuentes extranjeras”, aseveró en su discurso, con la intención de corregir lo que considera un desequilibrio en el comercio internacional.

En el ámbito comercial, Trump destacó su plan de revisar y renegociar acuerdos internacionales, con el objetivo de asegurar que las relaciones comerciales de Estados Unidos favorezcan a los estadounidenses. “Nuestra soberanía será restablecida. Se reinstaurará nuestra seguridad”, señaló, mientras planteaba una visión proteccionista para proteger las industrias nacionales y garantizar que el país recupere el control sobre su economía.

Inmigración y relación con otros países
La inmigración también fue un tema central en el discurso de Donald Trump. Afirmó que su gobierno tomará medidas extremas para controlar la frontera con México y frenar la entrada de inmigrantes ilegales. “Se detendrá inmediatamente toda entrada ilegal, y comenzaremos el proceso de devolver a millones y millones de extranjeros criminales a los lugares de donde vinieron”, prometió, dejando en claro que la seguridad de la nación sería una prioridad.

Trump también indicó que invocará la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para abordar las amenazas de pandillas y redes criminales extranjeras. “Utilizaré todo el poder de las fuerzas federales y estatales para eliminar la presencia de pandillas extranjeras y redes criminales que traen devastación a Estados Unidos”, expresó.

Otro de los anuncios de gran relevancia fue la retirada de Estados Unidos del Acuerdo Climático de París, una medida que ya había adoptado durante su primer mandato. “Este país ya no va a pagar el precio de otros países por decisiones que no se ajustan a nuestros intereses”, afirmó, en referencia al acuerdo global sobre el cambio climático del cual Estados Unidos se había retirado en 2017 bajo su administración.

En su discurso, Trump también adelantó que su gobierno se enfocará en “reestablecer el orden” en el país, mediante el fortalecimiento de la seguridad interna y la eliminación de lo que calificó como “prácticas políticas corruptas”. “Se pondrá fin al uso político despiadado, violento e injusto del Departamento de Justicia y de nuestro gobierno”, sentenció, destacando su compromiso con una administración libre de influencias externas.

En cuanto a sus relaciones con el resto del mundo, Trump advirtió que su gobierno buscará una postura más firme frente a otras potencias globales, como China. “No vamos a permitir que ningún país juegue con nosotros. Es hora de que el mundo respete a Estados Unidos nuevamente», dijo, anticipando un mandato centrado en la restauración de la potencia estadounidense a nivel global.

Con respecto a su agenda interna, Trump reiteró su compromiso con una “nación orgullosa, próspera y libre”. Aludiendo a la importancia de la unidad nacional, destacó que sus políticas estarán orientadas a garantizar la libertad de los ciudadanos, proteger los empleos estadounidenses y fortalecer las instituciones del país.

@SemanaEconomica

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