Estados Unidos rompe la tregua con Irán y abre la veda a una nueva ola de ataques en Ormuz
Trump ha dado la orden de atacar Irán después de revocar el permiso para que Irán exportara petróleo dentro de las condiciones del preacuerdo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cancelado de facto el alto el fuego firmado con Irán hace tres semanas a través de un preacuerdo después de una noche de ataques mutuos en el estrecho de Ormuz. Desde su estancia en Ankara (Turquía) con motivo de la cumbre anual de la OTAN, Trump ha dado la orden de atacar el sur de Irán, apenas unas horas después de que Washington anunciara también que ha revocado el permiso que había concedido a Irán para que exportara petróleo dentro de las condiciones del acuerdo provisional de paz entre ambos. Estas dos medidas llegan después de que en los últimos días tres petroleros resultaran alcanzados por proyectiles en el estrecho o sus inmediaciones, según la agencia británica UKMTO. Irán no ha confirmado su responsabilidad en estos incidentes.
De esta forma, la UKMTO informó durante el día de ayer de un incidente que involucraba a un buque cisterna y que fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido, si bien este barco pudo continuar su viaje hasta el siguiente puerto de escala. El pasado lunes, la agencia reportó dos ataques a otros dos buques cisterna que navegaban cerca de Omán. Y el fin de semana advirtió del primer incidente de estos días desde primeros de mes: un buque de carga emitió una alerta de socorro indicando que estaba siendo atacado por asaltantes armados desconocidos mientras navegaba a 30 millas al suroeste de Yemen. Pese a no conocerse la autoría de los ataques, Estados Unidos parece tener clara la procedencia iraní de los mismos, a juzgar por un comunicado de los responsables de operaciones militares estadounidenses en Oriente Próximo que han dado a conocer diversos medios.
En él, Estados Unidos “considera probada la autoría iraní de la agresión contra los petroleros”, lo cual considera que es “una clara violación del alto el fuego” y asegura que ha lanzado el ataque “para imponer un gran coste al ataque de barcos mercantes tripulados por personas inocentes en una vía marítima internacional”. Esos ataques, y la represalia estadounidense, vuelven a dejar patente la fragilidad del acuerdo de paz y hacen resurgir el temor de que descarrile el proceso de negociación de 60 días, plazo máximo para ambas partes para llegar a un entendimiento. Si no se logra, la posibilidad de la vuelta a un conflicto será más que una posibilidad, según ha amenazado la Administración Trump. En teoría, dicho pacto contemplaba el futuro del programa nuclear sobre Irán y la situación del estrecho de Ormuz, los dos grandes escollos de los contactos entre los dos países.
“Ya no me apetece más hablar con ellos. Son basura. Son violentos, sangrientos, y si tuviesen la bomba atómica la usarían”, ha declarado Trump ante el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante una rueda de prensa. “Hablaré con los negociadores, pero tratar con ellos es una pérdida de tiempo. Son unos mentirosos. Por lo que mí respecta, está terminado. Podemos seguir hablando, pero no paran de mentir. Son unos tramposos, están enfermos. Son mala gente. Que los negociadores sigan hablando, pero yo ya no me lo creo”. Como ya viene siendo habitual en las dinámicas del mercado, sólo sus palabras han hecho reaccionar al petróleo, cuyo precio por barril ha aumentado casi el 6,7% y se ha colocado en 78,93 dólares al mediodía, registrándose un aumento exponencial del coste del crudo desde las 10 de la mañana de hoy miércoles.
El memorando de entendimiento provisional establecía que Estados Unidos permitirá la venta de petróleo a Irán. También prevé el levantamiento gradual de sanciones económicas y la descongelación de los fondos iraníes retenidos en entidades extranjeras, así como la creación de un fondo de reconstrucción que estará dotado con al menos 300.000 millones de dólares. Washington ha insistido en que estas recompensas sólo se irán aplicando por fases y siempre y cuando Teherán demuestre voluntad de cooperar. Por lo pronto, Irán tendrá hasta el próximo día 17 para completar las ventas que habían estado aprobadas en el permiso que emitió Estados Unidos.
Teherán, en respuesta a los ataques estadounidenses, ha bombardeado bases de Washington en Bahréin y Kuwait. A pesar de que estos bombardeos cruzados no son los primeros desde la firma del preacuerdo, sí son los más violentos hasta la fecha y ponen en jaque a las negociaciones entre los dos países, que apenas han avanzado desde la firma del memorándum. En el último encuentro entre delegaciones de Irán y la Casa Blanca, las conversaciones quedaron encalladas en los detalles sobre Ormuz y la guerra en Líbano.
LA OMI LLAMA A EVITAR EXPONER A LOS MARINOS AL ESTRECHO DE ORMUZ
Ante este escenario, el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, se ha pronunciado sobre los ataques contra buques mercantes, que ha condenado calificándolos de “imprudentes” por exponer a la gente del mar al peligro y “arriesgar su vida simplemente por hacer su trabajo”. La organización internacional desplegó un plan de acción para evacuar a todos los buques y a sus tripulantes que permanecieran atascados en Ormuz, si bien terminó dando marcha atrás y paralizándolo hasta nuevo aviso el pasado 26 de junio por un ataque a un portacontenedores de la naviera Evergreen. Ahora, Domínguez apela directamente a las navieras: “Mientras no se pueda garantizar la seguridad y la protección de las tripulaciones, insto a los Estados, a los propietarios de los buques, a los operadores y a todas las autoridades competentes a que eviten exponer a la gente de mar a peligros innecesarios al transitar por el estrecho“. Asimismo, ha realizado un llamamiento para actuar con la “máxima moderación” y para garantizar la salida segura de los buques que siguen atrapados en el Golfo.
@ElMercantil
