NACIONALES

La recuperación económica ya llegó y se siente en todos los sectores

La demanda interna ya es el principal motor de la economía peruana. Su aceleración anuncia la esperada recuperación del empleo y del consumo privado.

La recuperación de la economía peruana ya alcanzó todos los sectores. Aquellos asociados a la demanda interna ya empezaron a dar señales de repunte. Serán los protagonistas del crecimiento económico en la segunda mitad del 2018. Esto tras un primer semestre en el que los sectores primarios —asociados a las actividades extractivas— fueron los más dinámicos.

La aceleración de los sectores no primarios —como servicios, comercio, manufactura y construcción— llevará a la ansiada recuperación del empleo formal, en caída desde hace un año. Ello generará que el consumo privado crezca al menos 0.5 puntos porcentuales (pp) más que en el 2017 y alcance una tasa mayor a 3% al cierre de este año. A este ritmo, el PBI podría cerrar el año con un crecimiento de 4%.

En septiembre esta revista señaló que la recuperación de la economía peruana se daría de manera secuencial. Primero alcanzó a los sectores sensibles al contexto internacional favorable, como la minería. Luego, a aquellos vinculados al estímulo fiscal, como la construcción. Hoy la recuperación ya llegó —al fin— a los últimos eslabones de la cadena económica.

CALOR EN ABRIL

El dinamismo de los sectores no primarios viene sorprendiendo al alza en los últimos meses. Éste llevó a que la producción nacional se expanda 7.8% interanual en abril, la tasa más alta en cinco años. Así, el crecimiento promedio de los tres últimos meses alcanzó 4.9% en abril, 1.7 pp más que en marzo.

La cifra está amplificada por tres eventos transitorios. La cuota de pesca en abril fue la más alta en seis años, el mes tuvo dos días calendario más que el año pasado y el crecimiento en abril del 2017 fue de 0.4%. Por esto, el efecto base fue considerable.El consenso del mercado fue sorprendido pese a que tenía estos factores internalizados dentro de sus proyecciones. Los analistas proyectaban un crecimiento mensual de 6.2% en abril, según una encuesta de Bloomberg. El crecimiento habría sido de 4.5% sin los ‘efectos calendario’, 1.2 pp más que en marzo, según cálculos de Itaú.

“Al ver la cuota de pesca subimos nuestro estimado para abril de 5.7% a 6.2%. El 7.8% fue definitivamente un crecimiento anómalo para la economía peruana. Ha sido una grata sorpresa”, señala Eduardo Jiménez, analista senior de Macroconsult.

La sorpresa no se debió a una subestimación de los efectos estadísticos, sino a un crecimiento de los sectores no primarios mayor al esperado. Éstos crecieron 6.9% interanual en abril, la tasa más alta desde el 2013. El BCR esperaba una expansión de 3.6%. “Los sectores primarios vinieron en línea con lo que esperábamos. Lo que sorprendió fueron los vinculados a la demanda interna, en particular manufactura no primaria y servicios”, explica Pablo Nano, subgerente de estudios económicos de Scotiabank. La manufactura fue el sector que más aportó al crecimiento de abril.

El crecimiento de abril no se repetirá en el resto del año por la disolución de los efectos estadísticos. “En mayo, junio y julio las cifras van a estar más ‘limpias’ y vamos a ver cuál es la velocidad real a la que está avanzando la economía. Los indicadores adelantados de mayo apuntan a que el crecimiento puede estar en torno a 4%”, señala Francisco Grippa, economista principal de BBVA Research.

HACIA EL 4% POR EL EMPUJE PRIVADO

El resultado de abril y los datos adelantados de mayo han llevado a alzas en las proyecciones de crecimiento del PBI en el 2018. Las revisiones consideran un impulso de la inversión privada mayor al esperado hace unos meses. Por el contrario, la expansión de la inversión pública ha sido revisada a la baja por los retrasos en la ejecución del gasto público. La inversión privada aportará 0.9 pp al crecimiento de este año; el doble que la pública, según cálculos de Macroconsult.

Las mejores perspectivas hacen que la probabilidad de alcanzar un crecimiento de 4% en el año aumente considerablemente. “Vamos a revisar al alza nuestras proyecciones. Ya la subimos de 3.6% a 3.8%, pero podríamos llegar a 4% sin ningún problema”, señala Jiménez, de Macroconsult. Las proyecciones de la consultora fueron las más acertadas a nivel nacional en el 2017, según FocusEconomics. En diciembre del año pasado esta revista señaló que el crecimiento en el 2018 estaría en torno al 4%.

La expansión de la inversión privada —que crecerá al menos 4 pp más que en el 2017— no vendrá sólo por la mayor inversión minera, que alcanzará su tasa más alta en cuatro años. La inversión minera representa el 20% de la inversión privada total. La mayor confianza empresarial —que llegó a 60 puntos en mayo, la cifra más alta en seis meses— refleja un deseo intersectorial de invertir. “El mercado inmobiliario está atado a la confianza para invertir, que está mejorando”, explica Martín Bedoya, director ejecutivo de Edifica. El optimismo de los gerentes generales es el mayor de los últimos cuatro años, como analizará a profundidad SEMANAeconómica en su XIV Encuesta de Gerentes Generales, realizada por Ipsos Perú, a publicarse en dos semanas (SE 1628).

La mayor inversión privada dinamizará al mercado laboral. “Estamos abriendo cuatro hoteles nuevos este año en Trujillo, Chiclayo, Ilo e Iquitos. Cada una de esas plazas va a verse beneficiada de mayor empleo formal”, señala Juan Stoessel, gerente general de Casa Andina. “El problema es la [lentitud en la] inversión pública en infraestructura. [Si se da] podría beneficiar geométricamente al turismo”, añade.

La recuperación del mercado laboral se dará este año, pero aún no se concreta. Las planillas electrónicas publicadas por la Sunat subieron en abril, así como los aportes a EsSalud y la recaudación por impuesto a la renta de quinta categoría.

La consolidación del empleo se dará cuando las cifras del Ministerio de Trabajo (Mintra) reflejen la expansión de las planillas electrónicas, según las fuentes consultadas. El empleo en empresas formales de diez y más trabajadores se contrajo en 0.3% interanual en abril, según el Mintra. “La información es mixta pero todo indica que sí va a haber recuperación”, señala Grippa.

“Las señales que viene dando el empleo pueden hacer que las ventas locales se aceleren más de lo que teníamos previsto”, añade Donita Rodríguez, jefe de análisis macroeconómico de APOYO Consultoría.

RIESGOS EXTERNOS

Los principales riesgos que podrían detener el dinamismo económico provienen del entorno internacional. Éstos son el estallido de una guerra comercial entre Estados Unidos y China, y la normalización de política monetaria por parte de la Fed.

Una guerra comercial llevaría a una desaceleración del comercio global y por lo tanto podría reducir el precio de los bienes que exporta el Perú, como el cobre.

Un ritmo más agresivo de subidas de la tasa de la Fed fortalecería al dólar, lo que encarecería el financiamiento de las empresas. La probabilidad de que la Fed eleve su tasa cuatro veces en el año aumentó de 44% a 56% tras su reunión del 13 de junio. El dólar se ha fortalecido desde esa fecha.

El ‘aplanamiento’ de la curva de rendimientos del bono soberano de EEUU indica que la economía estadounidense podría estar cerca a una desaceleración. Esto tendría un impacto directo al tratarse del segundo socio comercial del Perú.

El principal riesgo interno sigue siendo político. Éste parece haber disminuido en los últimos meses, según las fuentes consultadas. Un aumento del ruido político reduciría la confianza empresarial y la inversión privada. El dinamismo intersectorial que ya siente la economía peruana depende de que las aguas políticas se mantengan tranquilas.

Obtenga las ultimas noticias de APAM