INTERNACIONALES

Trump plantea la posibilidad de que Estados Unidos imponga un peaje en el estrecho de Ormuz.

La lucha por el control del estrecho de Ormuz ha entrado en una nueva fase: el presidente estadounidense Donald Trump ha sugerido que Estados Unidos podría cobrar peajes a los buques que transitan por la vía marítima; está surgiendo un sistema de doble corredor bajo la gestión iraní y omaní; y dos buques metaneros cataríes fueron bloqueados por la Guardia Revolucionaria iraní.

Las declaraciones de Trump a la prensa el lunes añadieron una nueva y sorprendente dimensión a la ya tensa cuestión de quién controla y se beneficia de uno de los puntos estratégicos energéticos más importantes del mundo, reavivando los comentarios que hizo a principios del año pasado sobre su interés en tomar el control de otro punto estratégico, el Canal de Panamá. Cuando se le preguntó si aceptaría un acuerdo que permitiera a Irán cobrar peajes por el paso del Estrecho de Ormuz, Trump le dio la vuelta a la pregunta por completo. «¿Qué tal si nosotros cobramos peajes? Prefiero hacerlo a dejar que ellos los cobren. ¿Por qué no? Nosotros somos los ganadores. Ganamos», dijo.

Las declaraciones parecen aludir al control militar directo de Estados Unidos sobre una vía marítima que se encuentra predominantemente dentro de aguas territoriales omaníes e iraníes y por la que transitaba aproximadamente el 20% del petróleo y el GNL del mundo antes de la guerra. Trump reiteró simultáneamente su ultimátum «final» a Teherán, insistiendo en que cualquier acuerdo debe incluir la reapertura total del estrecho de Ormuz al libre tráfico. «Tenemos que llegar a un acuerdo que sea aceptable para mí, y parte de ese acuerdo será que queremos el libre tráfico de petróleo», afirmó.

Ambas partes parecen coincidir en que la gobernanza del estrecho tras la guerra será radicalmente diferente a la anterior. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, escribió el mes pasado que «la situación del estrecho de Ormuz no volverá a ser la misma que antes de la guerra», mientras que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha pedido «nuevos acuerdos» y un nuevo protocolo que rija la vía marítima, acordado entre los países ribereños.

La realidad física del tránsito por el estrecho de Ormuz está evolucionando rápidamente. La empresa de inteligencia marítima Windward informa que el estrecho se ha dividido en un sistema de doble corredor: la ruta norte original, controlada por la Guardia Revolucionaria Islámica, opera ahora junto a una nueva ruta sur que bordea la costa omaní, la cual pasó de su primer uso a tránsitos coordinados de múltiples buques en menos de cuatro días. La velocidad de esta evolución operativa sugiere una coordinación deliberada más que improvisación.

Windward advierte además que el riesgo cinético se ha extendido a la infraestructura portuaria de forma alarmante para los operadores comerciales, ya que los drones y misiles iraníes atacan buques basándose en la supuesta propiedad, y no solo en la ubicación o la bandera. La ampliación del alcance del ataque, desde los tránsitos en alta mar hasta los buques atracados en los estados aliados del Golfo, representa una escalada significativa del nivel de amenaza.

Ayer, el ejército iraní bloqueó dos buques metaneros cataríes que se aproximaban al estrecho de Ormuz, ordenándoles que permanecieran en su lugar sin dar explicaciones.

@splash247

Obtenga las ultimas noticias de APAM